Trabajo es CONCIENCIA

En Diagonal trabajamos para construir un nuevo Paradigma y, en busca del sentido del mismo, gran parte del trabajo que realizamos consiste en resignificarnos como seres humanos. Buscamos darle un nuevo significado a todo aquello que la sociedad nos enseñó que era de una determinada manera, en pos de generar cambios reales que propicien una nueva conciencia personal y, por consecuencia, social.

Es inevitable no preguntarse en estas instancias, ¿cuál es el sentido del trabajo? Estoy convencida de que si todos supiéramos o, simplemente, fuéramos concientes de la respuesta, no existirían modelos o prototipos de “recursos humanos” predeterminados, siendo así el daño que se le genera a las personas desempleadas muchísimo menor.

La conciencia se define como una “propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en sí mismo experimenta. Es el conocimiento reflexivo de las cosas” (RAE).
Me animo a decir que el trabajo es conciencia, es aquello que identifica, que expone nuestras aptitudes y habilidades, que dignifica mi razón de ser, que me da un sentido y un valor.

Siguiendo esta línea y desde roles simultáneos (empleadores y empleados), nuestra gestión tanto como “líderes responsables de las decisiones” y como “trabajadores en sí”, debería comulgar en un mismo sentido y, en este sentido, que no existan limitantes a la hora de decidir a quien voy a elegir entre los próximos candidatos.

Apostamos a que en un futuro cercano la Responsabilidad Social Empresaria sea parte innata del “ser” de las personas y, como consecuencia, de las organizaciones, naciendo de la conciencia de cada uno consigo mismo y con el entorno. No como una unidad estanca obrando a consecuencia de remediar los resultados cotidianos de nuestras acciones, ya sea como empresas o como personas.

Lucrecia Portillo
Relaciones con la Comunidad
Diagonal Asociación Civil

Comentarios

Edad

Sì, desconozco cuál fue el criterio, supongo que había que fijar uno y se estableció, pero hoy la realidad indica que no sólo a los 45 años empieza la discriminación, es mucho antes, yo diría que a partir de los 35 años ya para las empresas hay una franja importante de puestos que empiezan a ser cada vez más inaccesibles si superas esa barrera de edad.Ni hablar si estás sobre calificado.
Desconozco que pasa en otros países pero en Argentina es así. No obstante cualquiera sea la edad la iniciativa es elogiable.
Supongo que otro tanto debe suceder con personas con capacidades diferentes, debe ser una realidad bastante dura porque se suman los dos criterios, la capacidad diferente con la edad.
Saludos