Queremos compartirles esta interesante información publicada por Mónica Calero en el blog de Materiabiz. Observamos cómo se hace cada vez más importante y urgente acoplarse estas nuevas modalidades y códigos de la búsqueda de trabajo para maximizar las propias posibilidades. Los incomodamos una vez, con el placer de siempre y quedamos a la espera de sus comentarios...
"Las redes sociales online han revolucionado muchos aspectos de nuestra vida profesional. Veamos, en el marco del reclutamiento 2.0, algunas pautas para conseguir trabajo a través de LinkedIn...
La proliferación de las redes sociales hizo de la búsqueda de empleo una tarea compleja. Ya no alcanza con leer el diario o inscribirse en las bolsas de trabajo de diferentes instituciones.
Ahora se ha vuelto clave adquirir visibilidad en Internet no sólo a través de los portales de recursos humanos, como ZonaJobs, Bumeran o Execuzone, sino también en las redes sociales como LinkedIn, MySpace, Twitter o Facebook.
Evidentemente la crisis económica mundial que se disparó en 2008 profundizó y dio "visibilidad" a la crisis laboral que sufren muchas personas por el simple hecho de haber nacido hace 45 años o más. En Diagonal creció la demanda de gente sin trabajo de manera notable, sobre todo en las personas mayores de 55 años. Pero como todo en la vida tiene su "otra cara", al mismo tiempo que se profundizaba la crisis, las pymes (en su mayoría) y en menor grado las grandes empresas, comenzaron a contactarse con Diagonal para ofrecer trabajo a los mayores de 45. De hecho, sobre una encuesta de 400 personas desempleadas que pasaron por Diagonal en 2008, el 61% consiguió trabajo en menos de 6 meses, dato éste muy alentador teniendo en cuenta la coyuntura nacional e internacional.
Existe una frase popular que dice "mal de muchos, consuelo de tontos". Desde Diagonal queremos darle otro sentido y valor a esta frase ya que, lo que se vive acá, es completamente diferente.
Una de las características que presenta el desempleo, sobre todo en los hombres, es que se vive de una manera bastante aislada, en donde quién pierde su trabajo muchas veces tiende a aislarse y alejarse de su círculo primario. Y uno de los tantos pensamientos que empiezan a surgir en la mente del desempleado es; "seguramente a mi solo me pasa esto" o "seguramente todo el mundo tenga trabajo menos yo" o "por qué sólo a mi me tienen que suceder estas desgracias", etc... El pensarnos así influye mucho en nuestro estado anímico y emocional, llevándonos a estar cada día más bajoneados, angustiados, con bronca, con miedo y con pocas ganas de salir a buscar un nuevo trabajo.
Compartimos esta publicación del 18 de Octubre de 2009 en un blog radicado en España llamado Senior Manager. Más allá de las generalizaciones a las que hace referencia el autor, creemos que es interesante reflexionar sobre la adaptación al cambio y la ignorancia sobre los nuevos códigos y tecnologías en los procesos de búsqueda laboral. ¿Cuál es su opinión al respecto? ¡Los invitamos a comentar!
Anoche volví a comprobar (durante una concurrida reunión familiar) que muchas personas mayores de 40 años siguen viéndose a si mismas como un recurso humano que debe establecer una especie de lazo profesional “eterno” con la empresa que los contrata… Incluso los que buscan empleo siguen viéndose de esta forma.
También comprobé, que tratar de explicarle a alguien mayor de 40 años, ignorante de las Web 2.0, sobre las bondades de las redes sociales o sobre la importancia del marketing personal, es como hablar en otro idioma… De hecho tuve que “traducir” mucho de lo que dije, aunque hablamos perfectamente en la misma lengua.
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Lo que sigue a continuación es el testimonio vivo de una persona que se acercó a Diagonal en febrero de 2009 y que después de un arduo proceso personal logró su tan luchada reinserción laboral. Se los compartimos orgullosos y con el ánimo de alentar a quienes lo estén necesitando.
Desde hace un tiempo que doy vueltas y vueltas alrededor del teclado, mirándolo de reojo, eligiendo las palabras que escribiré, para transmitir mi experiencia con la mayor claridad posible, de manera que pueda ser, a un mismo tiempo, autorreflexiva y testimonio útil.
Y hoy, finalmente me decido.
Me alienta, en esta tarea, un infinito sentimiento de gratitud.
Una vez alguien me señaló que el verdadero agradecimiento es aquello que podemos brindar desde nuestro corazón a quienes nos suceden. Por eso, hoy quiero compartir con todos ustedes mi alegría. Alegría, no sólo por haber encontrado un puesto de trabajo, sino por haber comprendido que en este ríspido camino, en esta cruda realidad donde el individualismo y el egoísmo parecen llevar la delantera, aun existen espacios generados por personas dispuestas a acompañarnos, a guiarnos, a tomarnos de la mano y caminar a nuestro lado no sólo con un gran profesionalismo, sino, y por sobre todas las cosas, con la empatía propia de quienes saben sobre la diversidad de la naturaleza humana.
Me refiero a DIAGONAL y a su equipo de “seres humanos profesionales”, quienes me abrieron las puertas a una propuesta original y movilizadora, en un espacio donde pudimos trabajar juntos, todos los aspectos que interferían en mi búsqueda laboral, reencontrar un deseo perdido, un objetivo olvidado y reconstruir un perfil medio estropeado por los avatares de la búsqueda infructífera o errada.
Todo ello constituyó el primer eslabón de una cadena de sucesos predeterminados y organizados por DIAGONALl (grupo orientativo con Manpower, entrevista personalizada con profesionales de Manpower y la posibilidad de entregar un C.V. en forma directa, sin intermediarios), que me llevaron al encuentro con mi puesto de trabajo. Podría decir, que “el trabajo apareció cuando estuve preparada”. Y esa preparación, es mérito de Diagonal, y es mérito también, de mis compañeros de grupo, con quienes compartí intensos momentos y de quienes recibí siempre, siempre, una palabra de aliento para no claudicar y miles de enseñanzas que continuarán ayudándome a lo largo del recorrido que inicié.
No me queda nada más (y nada menos), que expresar mi infinito agradecimiento y alentar a todas aquellas personas que estén en medio de la batalla, a hacer un alto en el camino, acercarse a Diagonal y desde allí, diagramar juntos la mejor estrategia para triunfar.
Silvia Ninin
En Diagonal trabajamos para construir un nuevo Paradigma y, en busca del sentido del mismo, gran parte del trabajo que realizamos consiste en resignificarnos como seres humanos. Buscamos darle un nuevo significado a todo aquello que la sociedad nos enseñó que era de una determinada manera, en pos de generar cambios reales que propicien una nueva conciencia personal y, por consecuencia, social.
Es inevitable no preguntarse en estas instancias, ¿cuál es el sentido del trabajo? Estoy convencida de que si todos supiéramos o, simplemente, fuéramos concientes de la respuesta, no existirían modelos o prototipos de “recursos humanos” predeterminados, siendo así el daño que se le genera a las personas desempleadas muchísimo menor.
A veces nos parece que todo está “relativamente bien” porque las cosas son como suelen ser. O quizás ni siquiera tengamos esa percepción, pero es a lo que la vida nos fue llevando. Quizás no sea lo que internamente esperábamos para nosotros, o quizás nunca llegamos a conectar bien con nosotros mismos como para saber qué es lo que realmente nos moviliza, pero nos fuimos dejando llevar por esa inercia ... ¿Por qué nos cuesta tanto salir de lo conocido, que no por conocido es siempre lo mejor?
No estoy segura si es por miedo, o por no saber cómo encontrar la fuerza interior para empezar a movernos. Somos responsables de nuestras acciones y, por lo tanto, de sus consecuencias. Entonces, si no actuamos, si no nos movemos, tampoco podemos pretender que ocurra el “milagro” y todo cambie en función de lo que esperamos pasivamente. ¿Y si se nos presenta algo que nos descoloca?